


El cobre como fungicida es uno de los recursos clásicos en agricultura.
Además, es un nutriente esencial para la nutrición de los cultivos.
El cobre como micronutriente:
De forma na
tural el cobre aparece asociado a compuestos minerales del suelo. Estos minerales liberan el ión Cu2+ , que pasa a las zonas de intercambio catiónico entre el suelo y la planta en función del pH, de forma que en suelos calizos, con elevado pH, el cobre se encuentra inmovilizado, es decir, no puede ser absorbido por las raíces y debe aplicarse en forma asimilable, normalmente en aplicaciones foliares unidos a complejos o quelatos.
El cobre como fitosanitario:
E
l cobre es un fitosanitario esencial que protege a los cultivos de ciertos hongos y es el único bactericida autorizado en la Unión Europea.
Su efecto es preventivo, es un protector de contacto, su aplicación forma una lámina protectora que libera una pequeña proporción de iones Cu2+. Estos son absorbidos por hongos y bacterias, produciéndoles intoxicación y muerte.
El cobre tiene un amplio rango de actividad, pues ataca a gran variedad de especies, y además destaca su persistencia, al ser partículas minerales no biodegradables a corto plazo, por lo que puede permanecer activo mucho tiempo.
Se recomiendan tratamientos con cobre contra: mildiu, antracnosis, alternariosis, moniliosis y otros hongos, exceptuando los oídios, además de para el control de bacteriosis.
Diferentes formulaciones disponibles de cobre: