La realización de mezclas en tanque por el agricultor, serán siempre responsabilidad del usuario profesional que la lleva a cabo, a quien corresponde determinar el impacto de la utilización de los productos fitosanitarios en la salud humana y el medio ambiente, así como adoptar todas la medidas de mitigación necesarias para garantizar la reducción o la minimización de los riesgos y los efectos del uso de los productos fitosanitarios en la salud humana y el medio ambiente.
¿POR QUÉ SE REALIZAN LAS MEZCLAS EN EL CAMPO?
La utilización de los productos fitosanitarios en mezcla realizada en el campo es una práctica habitual en la agricultura. Los principales motivos que explican la realización de mezclas en el campo son:
a) Mejorar la eficacia y aprovechar efectos complementarios del tratamiento sobre la plaga/ enfermedad/ malas hierbas a controlar.
b) Se agrupa en una única aplicación el control de más de una plaga, varias enfermedades y distintas malas hierbas que necesitan aplicación simultánea en el tiempo. Con lo cual se reduce el gasto de agua, la emisiones de CO2 a la atmósfera, la compactación del suelo o los efectos de deriva por la sucesión de aplicación fitosanitarias.
c) Para reducir el número de interveciones y por tanto:
- Menor impacto medioambiental (huella hídrica y de carbono)
- Conservación del suelo (reduce compactación)
- Economía de la aplicación (ahorro gasóleo, agua, mano de obra)
- Uso eficiente de la energía y de los recursos escaso (combustibles fósiles y gasóleo)
- Se evita la re-entrada en las zonas tratadas.
d) Para permitir tratar mayor superficie con menos tiempo, especialmente cuando por las condiciones climáticas adversas el periodo óptimo para realizar los tratamientos es muy corto.
CÓMO REALIZAR CORRECTAMENTE LA MEZCLA EN EL CAMPO
En la preparación de la mezcla y carga del depósito en los tratamientos fitosanitarios se tomarán todas las medidas necesarias, para que dichas acciones no supongan un peligro para la salud humana y el medio amiente. Para ello, es recomendable respetar las siguientes prácticas:
- Se debe comprobar que todos los productos están autorizados para el cultivo y la plaga(s)/ enfermedad(es)/ malas hierbas objetivo(s) del tratamiento, las dosis, el periodo de aplicación, y si existen mezclas admitidas, recomendadas o (in)compatibilidades físico-químicas identificadas por el fabricante.
- Utilice las medidas de protección, condiciones de uso y medidas de mitigación indicadas en la etiqueta/ ficha de datos de seguridad, tomando como referencia el producto de la mezcla con mayores medidas de seguridad. El objetivo de las medidas preventivas debe ser reducir la exposición al mínimo nivel posible. Dichas medidas incluirán, por orden de prioridad:
- Eliminación del riesgo
- Reducción o control del riesgo:(utilice medidas de protección individual adecuadas al tipo de riesgo durante la preparación de la mezcla, durante su aplicación, en la limpieza del equipo y en la eliminación de los envases, tales como equipos de protección individual «EPI»)
- Plazo de seguridad: (tanto en los plazos de seguridad como de reentrada en las áreas o cultivos tratados, debe cumplirse con los plazos más largos de los estipulados para los productos que figuren en la mezcla)
- Bandas de seguridad: (deberá respetarse la banda de seguridad del producto con la banda de seguridad más amplia. En caso de no figurar, se debe tener en cuenta que siempre se respetará una banda de seguridad mínima de 5 metros, con respecto a las masas de agua superficial.
- Asegúrese de tener el equipo de aplicación en buenas condiciones y calibrado: Verifique que el equipo de aplicación estén en buen estado, calibrado, con la selección de boquillas adecuada, y que ha sido inspeccionado de acuerdo con lo establecido en el Real Decreto 1702/2011 de 18 de noviembre, de inspecciones periódicas de los equipos de aplicación de productos fitosanitarios.
Fuente: Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente.